lunes, 15 de junio de 2015

La frutilla del postre….el gran estadio (Parte III).

El 31 de octubre de 1934 el entonces presidente de River Plate Antonio Vespucio Liberti firma los papeles para la compra de un terreno de 5 hectáreas en el Barrio de Belgrano, más precisamente en Nuñez con la idea de construir el nuevo campo de deportes.

Esos terrenos habían sido ocupados por el Hipódromo Nacional y a la firma del boleto de Compra-Venta costaron $ 569.403 de la moneda de aquella época, los terrenos en cuestión a un valor de 11 pesos el metro cuadrado. River compró alrededor de 5 hectáreas y la Municipalidad de Buenos Aires donó otras 3,5 hectáreas que son en definitiva las 8,5 que el CARP posee en la actualidad.

Según cuentan los memoriosos e historiadores, el presidente fue a inspeccionar los terrenos que eran conocidos como “La Siberia” junto a otros dirigentes y uno de ellos le dijo: “Mire Don Antonio, esto terrenos solo sirven para esto”, y se puso a orinar.

Foto de los terrenos denominados "La Siberia"
En la mañana del 25 de mayo de 1935 se coloca la piedra fundamental con la presencia del Presidente en ejerció A. V. Liberti, el ex titular José Bacigaluppi, integrantes de la comisión directiva completa, autoridades nacionales y municipales y público en general.

El 1 de diciembre de ese año la Comisión Directiva presentó a los socios, en una Asamblea Extraordinaria, los planos aprobados y la reseña detallada de las obras a realizar. Se obtuvo un préstamo de $2.500.000 pesos del Banco Hipotecario Nacional ya que la idea de construir un estadio que pudiese ser considerado como el escenario nacional pero que estuviese manejado por un club como River Plate en lugar de estar en manos del estado, sedujo a los gobernantes que inmediatamente dieron el visto bueno.

No obstante los malos augurios el 27 de setiembre de 1936: Se inicia la construcción del estadio “Monumental”, monseñor Napal bendice los cimientos del futuro gran estadio.

Momento historico: se coloca la piedra fundamental.
En 1934 el club llamó a concurso nacional de anteproyectos para la construcción del Monumental. La idea era simple: edificar estadio con pista de atletismo, completamente construido en hormigón armado, con instalaciones deportivas anexas tanto en el interior como el exterior del mismo y que contemplara la posibilidad de llegar a una súper capacidad de 120.000 espectadores. En aquella época los juegos olímpicos eran mucho más populares que los mundiales de fútbol; De allí la necesidad de incorporar una pista de 400 metros alrededor del campo con la esperanza de poder albergar dicha competencia internacional. Algo que nunca ocurriría.
Se formó una comisión especial, integrada por reconocidos profesionales (los ingenieros Mario Negri, Alberto Chiappe, Luis Delle Piane y Carlos Duran ti; los arquitectos Héctor Peña, Enrique Creen, Antonio Ventafridda y Ernesto Fava) que se dedicaron a la tarea de estudiar paso a paso los aspectos técnicos de la construcción.
La obra fue dirigida por los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra, con la ayuda del dibujante Fidias Calabria, lo que significó una marca de por vida en la historia de este afamado estudio de arquitectura, tenía un costo inicial de $ 4.479.545,80, pero luego se redujo a 3 millones, cuando se resolvió no construir la tribuna Norte (Sivori). Las tres tribunas se levantaron en dos años.
Maqueta de la Empresa Construcciones Sudamericanas
Maqueta del futuro estadio
Un rasgo característico de la construcción fue que se optó por la fundación directa, a seis u ocho metros de profundidad, con excavación a cielo abierto, por permitirlo la estabilidad del terreno, y con achique por bombeo del agua que hacía irrupción.
Se ejecutaron 50 km de gradas, con 26.000 m² de hormigón y una armadura de casi 3.000 t de acero.
Pocos años después, cuando estaba en curso la Segunda Guerra Mundial, el acero utilizado hubiera costado más de lo que costó todo el estadio.
Cuando el estadio comenzó a construirse en el actual barrio River solo había tres calles: la avenida Centenario (hoy Figueroa Alcorta), la avenida Río de la Plata (hoy Udaondo) y la ya mencionada Lidoro Quinteros. Un poco más allá estaba la avenida Blandengues (hoy Libertador) en donde había unas pocas casas. El resto del espacio no tenía demarcada las calles y estaba muy deshabitado. En el medio estaba la Empresa Argentina de Cemento Armado que durante los años 1936 a 1938 construyó el Monumental.
Foto aérea de la zona donde se ven las calles circundantes (1938).
La obras preliminares llevaron mucho tiempo porque hubo que poner en condiciones el terreno haciendo una correcta nivelación y además se trabajó arduamente para decidir qué tipo de fundaciones realizar para sostener el estadio, debido a que el lugar era un asentamiento inestable en el que emergían chorros de agua desde las napas subterráneas al hacer las excavaciones (podían provocar desmoronamientos imprevisibles). Problemas tremendamente complejos de solucionar porque que el Monumental fue construido casi sin maquinarias, en poco más de dos años, haciendo las bases de las columnas a mano, con palas, ya que no existían las excavadoras, extrayendo el agua de las napas subterráneas que inundaban las excavaciones con bombas de achique accionadas también a mano, transportando la tierra a lomo de burro en alforjas, y rellenando la zona del campo de juego y tribunas a mano, con primitivos elementos de trabajo. Una obra verdaderamente faraónica, como lo fue la construcción del antiguo Coliseo de Roma, cuyos planos fueron la base arquitectónica de nuestro Monumental.

Algunas fotos durante el periodo de construcción del estadio:


En plena construcción: Como se aprecia en la foto, se distinguen las tribunas Belgrano y San Martín.

Detalle de una revista (La Ingeniería) del año 1938 donde muestra entre sus páginas  parte de la construcción del estadio como ser las armaduras y encofrados.



Ese 25 de mayo cerca de 8.000 personas presenciaron la entrega de una bandera Argentina y otra del club, costeadas por un grupo de asociados, y entonaron el Himno Nacional Argentino.

Material fílmico de la construcción del Monumental (Imperdible):



Al día siguiente, 26 de mayo, la fiesta, que reunió a más de 70.000 espectadores, más autoridades, Nacionales, Municipales, de la AFA, clubes afiliados y deportistas de otras disciplinas. River Plate enfrenta a Peñarol (Uruguay) en un  partido amistoso y lo vence 3 a 1. Sirni, Vassini y Cuellos (Bezos); Malazzo, Minella y Wergijker: Peucelle, Vaschetto, Bernabé Ferreyra, Moreno y Pedernera, fueron los nombres de River los que quedaron en la historia. 
Como ese gol de Peucelle, el primero en el Monumental, a los 31 minutos de juego, cuando Barullo recogió una cesión de Bernabé, se le fue a la marca del defensor Clulow con una corrida incontenible y venció al arquero Rivero con un remate bajo y cruzado. A los 21 minutos del segundo tiempo aumentó Bernabé Ferreyra (la jugada se inició en Vassini, siguió en Minella y concluyó con un violento disparo de La Fiera) y a los 27, Moreno gritó el tercer gol (centro de Peucelle y definición del Charro). Pasada la media hora, Young descontó para los uruguayos. En el palco oficial, y aunque en esto obviamente no hay ninguna precisión estadística, más de una lágrima le debe haber cruzado las mejillas a Liberti... El no era el presidente (el cargo estaba ocupado en ese momento por el doctor Julio Jorge Degrossi, otra columna trascendente en el proyecto), pero sí el aventurero incansable que había llegado a la nieta

La revista histórica River reflejaba los acontecimientos de la inauguración en sus páginas:


Durante años el estadio de Nuñez solo tuvo tres tribunas (lo que alanzo el crédito hipotecario) por lo que se lo conocía popularmente como “La Herradura”.

También, popularmente se decía, que la tribuna que da hacia el Rio de La Plata no se hacía para que los hermanos uruguayos puedan ver jugara a Walter Gómez.
En sus primeras décadas de existencia, el Monumental albergaba alrededor de 70 mil espectadores.
Esa cuarta tribuna se cerró con sus partes baja y media con el dinero de la venta de Enrique Omar Sivori a la Juventus de Italia en el año 1957 (10 millones de pesos de la época). Esto ocurrió bajo la presidencia de Enrique Pardo y fue la platea Colonia (luego Almirante Brown y actualmente Enrique O. Sivori).

El estadio fue elegido por el Ente Autárquico Mundial 1978 para ser una de la sedes del Mundial de Futbol de ese año. Para ello se realizaron remodelaciones al estadio con la construcción de la bandeja superior que faltaba a la Tribuna Almirante Brown, además de la colocación del cartel electrónico.

El Gobierno Militar le otorgó a River (y al resto de los clubes en cuestión), créditos para las remodelaciones correspondientes. El préstamo que se le dio a River Plate fue de 28.000.000 de pesos ley. Cabe aclarar que el Millonario recibió más dinero que Vélez Sarsfield y Rosario Central, porque el gobierno decidió invertir más capital en el Monumental que en el resto de los estadios, por ser éste el mejor escenario de la república y sede de la final de la Copa del Mundo 1978.

Otro hecho para destacar que durante las remodelaciones del año 1977 River Plate tuvo que alquilar cancha para jugar los torneos oficiales de primera y la elegida fue la del Club Huracán de Parque Patricios. River Plate fue campeón del Torneo metropolitano del año 1977 haciendo de local en esta condición.

El 29 de noviembre de 1986, tras cumplirse diez años de su muerte, el Monumental fue bautizado con el nombre de su hacedor Antonio Vespusio Liberti. Un año muy especial para los Millonarios. Un homenaje al mayor de los merecedores.
De visita con mi señora Lilian a Monumental.
La fiesta en las tribunas
3 de marzo de 2005: Por resolución de la Comisión Directiva, se rebautiza la vieja tribuna Almirante Brown del estadio “Monumental”, con el Nombre de Enrique Omar Sivori, ya fallecido.



Bonus Track:
Simplemente: ¡MONUMENTAL!
Esta espectacular y poco conocida imagen del “Estadio Monumental” de River Plate (que se hallaba aún en Obras), fue sacada el mismo día de su inauguración: el 25 de Mayo de 1938.
Se observa la ciudad hacia el SO y se puede apreciar el amplio descampado que anteriormente ocupaban los terrenos del Hipódromo Nacional y donde actualmente se encuentra el ¨Barrio River¨.
Hacia el horizonte se puede ver - entre otras construcciones -, la Parroquia de la Inmaculada Concepción.
La fábrica enorme que está en el centro de la foto, es la fábrica de frazadas “Campomar”, en la calle Blandengues (hoy Av. Del Libertador), entre Blanco Encalada y Olazábal. Actualmente, en esa manzana, está el Sanatorio Fleni.
Esa calle arbolada de la derecha es el boulevard Lidoro Quinteros, que viene desde Monroe y Libertador hasta el estadio.
En primer plano, se aprecia la Avenida Figueroa Alcorta atestada de automóviles y la entrada principal. A su costado, se ve el espacio en construcción, los andamios, tirantes de madera etc.
Tiempo después, allí se ubicarían las canchas de tenis. Claro que, con el paso de los años, todo ese sector cambió y actualmente se halla el Museo de River.
(La foto pertenece al AGN y el texto a Miguel Ángel Giordano - Escritor e historiador).